La OEA, dictaduras y la OEA (parte 1)

¡Serán setenta!, los años del pretexto; los años de la vigilia pro democrática. Al menos, así reza en su enunciado: “la Organización de estados americanos (OEA), es una organización internacional panamericanista de ámbito regional y continental”. Creada el 30 de abril de 1948, como foro político para la toma de decisiones, el dialogo multilateral y la integración de América. La declaración de la Organización dice que, trabaja para fortalecer la paz, seguridad y consolidar la democracia; promover los derechos humanos y apoyar al desarrollo social y económico sostenible. Y en su accionar, busca contribuir a relaciones más fuertes entre las naciones y pueblos del Continente.

Y volví a zambullirme en la Internet. Aguantando el “resuello”, casi hasta el limite para dar con los Dictadores y Usurpadores, de estas siete décadas ¡Y los resultados son asombrosos!

CENTROAMERICA Y EL CARIBE.

Nicaragua:

Anastasio Somoza García (padre), Luis Somoza Devayle (hijo) y Anastasio Somoza Devayle (hijo) constituyeron una dinastía que gobernó tácitamente entre el 1937 y 1979, mediante la silla presidencial o mediante mandatarios testaferros.

El Salvador:

General Máximiliano Hernández Martínez: presidente de entre 1931 y 1944. En 1932 asesinó a unos 20 mil campesinos e indígenas.

Guatemala:

Carlos Castillo Armas se hizo con la presidencia en el periodo de 1954 a 1957, tras el Golpe de Estado que derrocó al presidente electo Jacobo Árbenz. Prohibió los partidos políticos, los comités agrarios, los sindicatos y anuló todas las reformas emprendidas durante la anterior década, incluida la Constitución de 1945.

General Efraín Ríos Montt gobernó Guatemala durante la guerra sucia que exterminó centenares de aldeas mayas. Aquel genocidio maya —llamado también genocidio guatemalteco— ocurrió en la región petrolera del Triángulo Ixil, entre 1981 y 1983, dejando un salgo aproximado de 200,000 personas desaparecidas/asesinadas y, según otros analistas, menos de 100,000 víctimas.

Honduras:

General Tiburcio Carías Andino (1933-1948). Llegó al poder por vías del sufragio en 1933, pero a partir de 1936 logró modificar la Constitución y se mantuvo en la presidencia a través de un régimen dictatorial. Consideradas una de las dictaduras militares mas temidas de la región.

República Dominicana:

Generalísimo Rafael Leónidas Trujillo y Molina: gobernó como dictador desde 1930 hasta su muerte en 1961, a causa de las heridas recibidas en un atentado. Se calcula que dejó un saldo de más de 50,000 asesinados. Utilizó medidas autoritarias para alcanzar el progreso material y abolió la oposición política por la fuerza.

Haití:

Doctor François Duvalier, conocido como Papa Doc y su hijo, Jean-Claude Duvalier, llamado: Baby Doc, impusieron un régimen autoritario que se prolongó durante los veintinueve años consecutivos que abarcó de 1934 a 1986. Se trató de un régimen de terror, persecuciones, muertes y represión en el período que se conoce como la “Recuperación de la independencia.”

Cuba:

General Fulgencio Batista y Saldívar (1952-1959) protagonizó un Golpe de Estado arguyendo razones banales para ocultar su seguro fracaso en las elecciones presidenciales que se avecinaban; valiéndose de su liderazgo dentro de las Fuerzas Armadas y de la anuencia y complicidad de ciertos sectores políticos. Suspendió la Constitución de 1940 e ilegalizó todas las formaciones políticas. La represión y la desenfrenada corrupción en su administración provocaron el repudio de la población y el posterior triunfo de la “Revolución”.

Comandante Fidel Castro Ruz (1960-2008), lideró la insurrección armada contra la dictadura de Fulgencio Batista, hasta derrocarla e iniciar: un proyecto político, social y económico, inédito en el hemisferio que desmontaría todas las estructuras del país. Los resultados de la llamada Revolución han sido desastrosos en todos los ámbitos. Gobernó con poderes cesáreos al lograr poderes literalmente omnímodos. Las cíclicas purgas, la difamación y la tacita traición le permitieron: reprimir y silenciar cualquier vestigio de oposición, disidencia o critica a su gestión.

General Raúl Castro Ruz. Quien nunca le perdió ni pies ni pisada a su hermano, le sucedió en la jefatura de la Revolución desde el 2008. Garantiza la “continuidad” del régimen.

SUDAMERICA.

Argentina:

Generales Jorge Rafael, Roberto Viola, Leopoldo Galtieri y Reynaldo Bignone (en retiro) fueron los más connotados represores en la dictadura militar argentina que asoló a la nación austral entre los años 1976 y 1983. Que comenzó con el Golpe de Videla contra el gobierno de María Estela Martínez de Perón en el llamado “proceso de reorganización nacional”. En apenas un año de “Junta militar”, ya se calculaban en ¡15,000 personas desaparecidas! Los campos de detención, tortura y desapariciones fueron de práctica sistemática en ese periodo. Eventos horribles como la “La noche de los lápices”; cuando fueron secuestrados diez estudiantes y torturados, luego asesinados casi todos en la ciudad de La Plata. O de la vergonzosa adopción de bebés por “familias de bien y moralidad”, provenientes de madres gestadas y luego desaparecidas o de los horrendos “vuelos de la muerte”: donde, aviones de carga del ejercito se internaban cientos de millas, Atlántico adentro para arrojar a miles de “indeseados comunistas y revoltosos”. Cuando se reinstauró la democracia se hablaba de ¡cincuenta mil!

Paraguay:

General Alfredo Stroessner, jefe de Estado de Paraguay entre 1954 y 1989. Durante su dictadura hubo asesinatos, deportaciones, encarcelamientos, torturas, persecuciones, desapariciones forzadas. Prófugos nazis encontraron refugio en su país, bajo su mandato.

Chile:

General Augusto Pinochet: Instauró el llamado período de régimen militar en Chile, derrocó mediante un sangriento golpe de Estado al presidente constitucional electo Salvador Allende, despertando uno de los casos más conocidos en la historia política mundial del siglo XX de dictaduras represivas y sanguinarias. Hasta ahora no hay cifras exactas de cuántas vidas humanas acabó, ni cuanta tortura y desaparición forzada cometió; pero se hablan de miles.

Bolivia:

Generales René Barrientos y Alfredo Ovando, dupla celebre en el gobierno de facto tras el derrocamiento del presidente Paz Estenssoro y protagonistas en la captura y muerte del Che Guevara y la erradicación de las guerrillas.

General Hugo Banzer: mediante el golpe de Estado asumió la presidencia del país desde 1971 hasta1978. Instauró una férrea dictadura, inicialmente en alianza con dos partidos históricamente enfrentados (MNR y FSB) y junto a un gran sector del Alto Mando militar. Luego de un breve tiempo, ilegalizó a los partidos políticos, incluyendo a sus aliados también. Contó con el amplio respaldo de los Estados Unidos por su manifiesto anticomunismo.

Brasil:

Con rangos desde generales hasta mariscales, en la dictadura militar brasileña se sucedieron en el poder ininterrumpidamente desde el 1964 hasta marso del ’85: Humberto Branco, Artur da Costa e Silva, Emilio Garrastazú Medici, Ernesto Geisel y Joao Batista Figueiredo. Dos décadas de represión, torturas y desapariciones. De vida parlamentaria bipartidista tuteladas, de alineación con los Estados Unidos y base logística de las posteriores dictaduras militares del Cono sur.

Colombia:

Teniente general Gustavo Rojas Pinilla, protagonizó un incruento golpe de Estado en 1953 contra el presidente interino Roberto Urdaneta (que sustituía a Laureano Gómez desde 1951) y tendría el propósito de pacificar al país que se desangraba en los Llanos: “Era secuela de la intolerancia política entre liberales y conservadores, que padeció el país a fines de los cuarenta. Era resultado de la exacerbación de las pasiones partidistas que rabiosos dirigentes políticos atizaron desde las tribunas, mientras que los curas hacían lo propio en los púlpitos. (El Tiempo, 30 de octubre de 1991)

Ecuador:

General de división Guillermo Rodríguez Lara, asumió el poder tras un silencioso y apacible golpe de Estado orquestado por los militares; Rodríguez Lara a la sazón, el oficial de más antigüedad en el ejército y su dictadura marcó el inicio de un breve periodo de siete años de Ecuador, gobernada por militares; sin mayor trascendencia o relevancia en la historia política del país. En contraste con las demás juntas militares en muchos otros países de latinoamérica.

Perú:

General de división Manuel Arturo Odría Amoretti, destituyó en 1948 al presidente Bustamante y Rivero, asumiendo entonces el control absoluto del gobierno, que reprimió duramente a los opositores, especialmente apristas y comunistas. Hasta 1950, posteriormente fue presidente constitucional y su periodo se conoce históricamente como el “ochenio de Odría”. También su afán por las obras publicas desarrolladas en su administración sucesiva concluida en 1956 y eclipsada, por la manifiesta preferencia en Tarma, su ciudad natal.

General de ejército Juan Velasco Alvarado. El 3 de octubre del ’68, dio el golpe de Estado, derrocó a Belaúnde Terry e inició el denominado gobierno revolucionario de la Fuerza Armada. Este gobierno emprendería profundos cambios, desde la reforma agraria o educativa al redimensionamiento del Estado y de las estructuras de poder. Hasta su derrocamiento o retiro forzoso en el año 1975.

General Francisco Morales Bermúdez: encabezando “un movimiento constitucional” y desde su cargo de primer ministro; el 29 de agosto de 1975 releva en la presidencia al general Velasco Alvarado. En el período Francisco Morales se iniciaba la segunda y última parte del “docenio militar”, que concluiría en 1980 con el retorno a la democracia.

Uruguay:

Entre los hacendados, periodistas, abogados e historiadores: Juan María Bordaberry, Alberto Demicheli y Aparicio Méndez y el teniente general Gregorio Álvarez, se tejió la madeja de la dictadura “cívico-militar” que gobernó al país entre el 1973 y 985.

Así me encontré la crónica por el 30 aniversario… en un sitio llamado “Montevideo Portal” y nos detalla lo sucedido: “En 1972 el parlamento aprobó el Estado de Guerra interno y la Ley de Seguridad del Estado a partir de lo cual se entabló una ofensiva contra el Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros. En ese entonces, el gobierno estaba a cargo de Jorge Pacheco Areco. El 9 de febrero de 1973 los militares se rebelaron contra el presidente en ejercicio, el colorado, Juan María Bordaberry a través de los comunicados 4 y 7 . En ellos se plantea el combate a la denominada subversión y se aclara el propósito de combatir al marxismo. Bordaberry acordó con los militares sublevados en el Pacto de Boiso Lanza, donde estableció que el ejército debía respetar la Constitución, pero se creaba un Consejo de Seguridad Nacional (COSENA), integrado por el presidente, los ministros, y el jefe del Estado Mayor Conjunto. Marcaba la coparticipación militar con el poder civil.
En abril de 1973 la Justicia militar pidió al Parlamento el desafuero del senador frenteamplista Enrique Erro por su presunta vinculación con el MLN. El Senado lo negó y el 27 de junio de 1973 se disolvió el Parlamento; la suspensión de las actividades políticas y la disolución de los partidos y organizaciones vinculadas con la izquierda. La central de trabajadores (CNT) empezó una huelga general que duró hasta el 9 de julio.
A partir de allí, se desconocieron todos los derechos individuales y se inició un período de dictadura militar que finalizó en 1985.
En ese período hubo centenares de detenciones y se produjo la desaparición de decenas de uruguayos, tanto aquí como en Argentina. En 1976, se calculaba que alrededor de 6 mil uruguayos estaban detenidos y 180 desaparecieron.
El 12 de junio de 1976, las Fuerzas Armadas declararon oficialmente que retiraban su confianza a Bordaberry lo que significaba su destitución. Las elecciones fueron suspendidas y se designó como presidente interino a Alberto Demicheli.
Un mes antes, el 20 de mayo, los asesinatos en Buenos Aires de los legisladores Zelmar Michelini y Gutiérrez Ruíz conmovían a todo el Uruguay.
Demicheli, se opuso a algunas resoluciones militares como firmar una lista de 15 mil ciudadanos que serían proscriptos por estar vinculados a actividades subversivas. Debió renunciar y en su lugar se designó Aparicio Méndez, quien había sido ministro y presidente del Directorio del Partido Nacional. Méndez gobernó desde 1976 a 1981. El régimen sufrió su primera derrota en el plebiscito de 1980. En esta instancia, se convocó a la ciudadanía sobre una reforma constitucional que incluía, entre otras cosas, al COSENA como parte del Poder Ejecutivo. El NO apoyado por la mayoría de los sectores, obtuvo un 57,9% de los votos y el SI llegó al 42%.
Tras este fracaso, el gobierno militar decidió ir hacia la democracia estableciendo las elecciones internas de los partidos en 1982 y las nacionales en 1984. En setiembre de 1981, pasó a presidir el teniente general Gregorio Álvarez.
Bajo su mandato, y tras un intento fallido de recuperación económica, debido al crecimiento del déficit fiscal, el gobierno se vio obligado a romper la tablita y devaluar la moneda, lo que provocó una grave crisis económica.
Los comicios, efectuados con la mayoría de los candidatos proscriptos dieron vencedor, el 27 de noviembre de 1984 a Julio María Sanguinetti quien gobernó junto a Enrique Tarigo obteniendo un 40,97% de los votos.”

Venezuela:

Marcos Pérez Jiménez asume la presidencia de la república en 1952, pero le antecedía una larga historia de complots militares y pronunciamientos -golpes- previos. Su gobierno se destaca por la exaltación patriótica y la relevancia de los valores nacionales y la moralidad: “…lo positivo del espíritu venezolano se complementaba con la aportación de nuevas energías que ayudasen a mejorar la calidad del venezolano para ello se promovía la inversión de capitales extranjeros y la inmigración de europeos con el objetivo de mejorar el componente étnico de la nación venezolana, visión está orientada a corregir vicios de la población, que los mantienen como pueblo atrasado, mejorándolo y formándole un espíritu al trabajo que lo ayuden a comprender sus reales funciones como ciudadano.” “…el 22 de enero de 1958, se reúnen altos jefes militares en la Base Naval de Mamo y en la Comandancia General de la Marina en el Centro Simón Bolívar para considerar la situación. Sus deliberaciones concluyen formando una Junta Militar de Gobierno que pide la renuncia a Pérez Jiménez…” En la madrugada del 23 de enero huyó, rumbo a Ciudad Trujillo (actual Santo Domingo).

…continua.

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